
DÍA 1 º (2 de julio)
RONCESVALLES-ZUBIRI: 22,14 Km.
Eran las seis de la mañana cuando llegué a la estación
de autobuses de Pamplona.A las once de la noche del día anterior
mis padres,emocionados me despidieron en la estación de autobuses
de Valencia,durante el viaje no pude dormir ya que estaba demasiado nervioso
para conciliar el sueño.En realidad tenía una sensación
rara desde hacía mucho tiempo.Quería hacer el camino,en primer
lugar por mi familia,para (a través de mi penitencia y sacrificio
personal)darle gracias al Apóstol Santiagopor tenerlos aún
a mi lado y para que interceda ante Nuestro Señor por ellos y sólo
por ellos.Creo en Dios pero no voy a misa los domingos ni me abstengo de
comer carne en días que no se permite,pero cuando uno está
desesperado se agarra a un clavo ardiendo y yo lo estaba,veía que
mis padres estaban muy delicados,operación tras operación
durante demasiado tiempo ya,y esto tenía que tener un fín,el
cual no atisbaba por ninguna parte.En segundo lugar,deseaba que mi hermano
siguiera como hasta ahora,es decir,viendo lo que hay por el mundo,veía
que era una buena persona y rezaba lo que sabía para que siguiera
así y por último yo necesitaba escapar,desconectar de la
vida,de mis amigos,de mi casa,de los contratos de trabajo,de las libretas
de ahorro,etc,necesitaba pensar sobre mí y reencauzar mi vida.Eso
no quiere decir que cuando vuelva de este camino vaya a meterme a cura,pero
he decidido creer y creer muy profundamente en Dios.Al que le guste bien
y al que no le guste,pues ya lo dice el dicho.
Al llegar a la estación en Pamplona vi a unos chicos que hablaban
valenciano y pronto entablamos una conversación agradable hasta
que nos dimos cuenta que a las nueve de la mañana salía un
autobús especial hacia Roncesvalles,con lo cual no teníamos
que estar allí hasta las cuatro de la tarde,hora en que el autobús
regular de la empresa la Montañesa solía salir hacia esta
preciosa aldea jacobea.Estos chicos eran de Xátiva y tenían
la intención de llegar a Burgos.Pronto me di cuenta que su actitud
no era la más apropiada:las carcajadas y las gilipolleces aumentaban
de intensidad a medida que iban tomando confianza conmigo.Mi actitud iba
a ser muy distinta a la de ellos.Yo no iba de cachondeo,sino que iba a
buscar respuestas a muchas preguntas que me hacía hace ya mucho
tiempo,y para eso hace falta una especie de tranquilidad y sosiego.Suerte
que bajaron en Burguete,tres Kms. antes de Roncesvalles,que era donde yo
me dirigía.
Alrededor de las diez de la mañana llegué a Roncesvalles
y pude certificar "in situ " lo preciosa que es esa aldea.Era
un lugar que convenía saborear sin prisa,para empaparse aún
más de tradición jacobea milenaria y darnos cuenta de que
mi Camino no era nada nuevo,ninguna moda pasajera,sino un fenómeno
que movió a millones de personas,antes que a mí.Después
de pasear y charlar con los primeros peregrinos que iniciaban,igual que
yo,el camino allí me dirigí a la oficina de información
y turismo donde una gran mesa llena de bolígrafos culminaba en tres
chicas que con cara de muy pocos amigos me pusieron mi primer cuño
en la Credencial y me informaron que a las once hacían la "tradicional
misa del peregrino " con la consiguiente bendición..Después
me dijeron que se esperaba la llegada de muchísima gente que bajaba
de St-Jean Pied de Port con lo cual debía iniciar mi camino lo antes
posible pues éstos tenían preferencia a la hora de albergarse.
Un poco perdido fui a la misa del peregrino donde el sacerdote nos invitó
a acercarnos al altar donde está una bella imagen de la Virgen de
Roncesvalles chapada en plata y en varios idiomas nos bendijo.Después
salí,sobre las once,disparado a Zubiri,demasiado tarde -pensé-pero
no podía quedarme allí.Me llegó la hora de iniciar
el descenso al valle del Arga a través de bosques de hayas, alerces
y pinos negros.La Cruz de Roldán a la salida de Roncesvalles me
puso la piel de gallina,ahora nada me podía parar hasta llegar a
la plaza del Obradoiro.Poco después y empapado de sudor llegué
a Burguete,a lo lejos vi a los de Xátiva,sin ánimo de saludarles
enfilé el camino a Espinal,donde paré a tomar una cerveza
en un pequeño bar,allí un matrimonio mayor me dijo que rezara
por ellos en Santiago y al grito de "Buen camino " me despidieron,,la
emoción era tan grande que no se puede matizar con palabras.El paisaje
era extraordinario y los caseríos con los balcones de madera floridos
con alguna inscripción en sus dinteles eran grandiosos.De vez en
cuando y sobre todo en el descenso al Alto de Mezkiritz atravesé
algún túnel de boj o de enredaderas que me helaba la piel.Ya
con los tobillos y las rodillas calientes los pueblecitos se sucedían
uno tras otro a cual más bonito,Bizkarreta y Lintzoáin.Entre
robles milenarios,abedules y pinos inicié la subida al Alto de Erro.Cuatro
kms. después,exhausto y contento a la vez,llegué a Zubiri,sobre
las tres.Teniendo en cuenta que salí a las once,el ritmo había
sido muy bueno.Tras cruzar el puente llamado "de la rabia " llegué
a un albergue privado en el cual no había camas,me dirijí
al municipal donde me albergaron en el frontón que había
muy cerca.Tras la ducha y la comida ya no pude moverme en todo el día.Allí
conocí a Juan,un peregrino con el cual pude charlar,ya que los músculos
de la cara eran los únicos que no me dolían.
Por la tarde recuperé fuerzas y me fui al bar de la piscina que
no estaba lejos a tomar una cerveza y un bocadillo de lomo con pimientos,pues
no había comido nada desde la cena del día anterior,estaba
demasiado nervioso como para comer.Después di un paseo por el pueblo
y aproveché para comprar queso y pan por si me daba hambre.Pronto,sobre
las nueve,me acosté,suerte que llevaba una esterilla hinchable que
me aisló del suelo del frontón.
DÍA 2 º (3 de julio)
ZUBIRI-CIZUR MENOR: 24,74 Kms
Pensé que los albergues serían de un estilo a lo visto en
Zubiri,pero después de conocer el albergue de Maribel Roncal en
Cizur cambié de opinión.Después de volver a cruzar
el puente de la rabia retomé el camino dolorido por el esfuerzo
del primer día,esta vez a las seis de la mañana inicié
el camino.Suerte que aún casi de noche crucé una grandísima
fábrica de magnesita con sus depósitos de escoria que se
prolongó un km..Una senda enlosada en cuesta me dejó en Ilarratz,tras
una pequeña subida llegué a Ezkirotz y entre prados y túneles
vegetales a Larrasoaina,donde me comentaron unos peregrinos que el albergue
estaba muy mal,¡qué novedad!yo había dormido en el
suelo de un frontón ¿hay algo peor?.Akerreta,Zuriain,Irotz,Zabaldika
se encuentran entre un gran bosque de robles,boj y pinos regados por el
Arga.A través de Chopos,Arleta quedaba a un paso.Villava (donde
nació Miguelón)y Burlada están prácticamente
juntas,allí paré a comerme el trozo de pan y queso que me
compré en Zubiri.Con más asfalto que vegetación accedí
al casco antiguo de Pamplona tras cruzar el puente medieval de la Magdalena
sobre el río Arga.
Crucé Pamplona de puente a puente,del Arga al Sadar,la partida de
la ciudad fue rápida y sorpresiva,ya se olía por las calles
San Fermín y su jolgorio.
Sin darme cuenta estaba ya entre trigales rumbo a Cizur Menor huyendo de
las grandes urbes y la masificación de sus albergues.El calor era
insoportable,en todo momento veía,a lo lejos la Sierra del Perdón
lleno de aerogeneradores y poco a poco iba haciéndome a la idea
de que al día siguiente tenía que subirlo.Al llegar al albergue
de Maribel se me quitaron todos los males pues era un hostal de cinco estrellas,maravilloso,ella
se portó con todos nosotros de maravilla y las instalaciones eran
extraordinarias con lo cual el descanso también fue así.Comí
en el asador "El Tremendo " un buen menú del peregrino
a base de paella y churrasco.Posteriormente y acompañado de Juan,que
dormía en el municipal,fuimos a ver las carreras de Fórmula
1 donde Alonso,como siempre,quedó el primero.
Pronto me acosté para recuperar fuerzas.
DÍA 3 º (4 de julio)
CIZUR MENOR-PUENTE LA REINA: 9 Kms.
El bocadillo de tortilla con chistorra que me comí el día
anterior para cenar,hizo que cogiera el sueño muy rápidamente,por
eso,a las cinco de la mañana ya estaba listo para enfilar el Alto
del Perdón.Saliendo de Cizur por un sinfín de grandes urbanizaciones,pronto
se divisaba el Alto con un gran número de aerogeneradores,a partir
de Zariquiegui la cuesta se prolongó alrededor de media hora.
En ningún momento me resultó agotador,eso mismo no lo puedo
decir de la bajada que hizo que la rodilla derecha se resintiera de alguna
antigua lesión que yo no recordaba,pero que me hizo sufrir mucho,tanto
física como psíquicamente,pues veía el fín
de mi aventura muy cerca.Las piedras,por si fuera poco,eran de canto rodado
y los resbalones eran muy constantes,alguno muy doloroso.
Gracias a Dios Uterga y la venta de cerezas (mejor venderlas que sufrir
por si te las roban) apareció para ofrecerme un gran desayuno que
hizo que,al igual que Popeye con sus espinacas,sacará fuerzas y
me olvidara momentáneamente de mi dolor rotular.Al final de Uterga
se bajaba por una pista de tierra y pronto se llegaba a Muruzábal
donde el dolor en mi rodilla hizo que me despistara y no tomara el camino
a la derecha que me conducía por entre campos a Óbanos y
tuve que hacer un apaño que hizo que me llegara el barro hasta la
cintura.
En Óbanos hay una leyenda muy bonita.Cuenta la historia que Feliciana
peregrinó a Compostela y,acrecentada su fe,a su regreso decidió
ingresar en un convento para ayudar a los indigentes.En el camino de regreso,la
noble aquitana se recogió en Óbanos para terminar sus días
en oración.Extrañada la familia por la tardanza,envió
en su busca a su hermano Guillén que la encontró en aquel
convento y la instó a que regresara a Aquitania.Ante la negativa
de la muchacha,la mató en un arranque de ira.Guillén,arrepentido
de lo que había hecho,peregrinó a Compostela y,a su vuelta,
ingresó también en un monasterio a pocos kms.de allí,el
de la Virgen de Armetegui,donde vivió en oración hasta su
muerte.
Es una bonita villa que culmina en una gran plaza donde está la
Iglesia dedicada a San Juan Bautista.Pero lo realmente bonito de Óbanos
es su ermita donde aún se conserva el cráneo de Guillén.
A partir de Óbanos se suceden multitud de bodegas.Media hora más
tarde entré en Puente la Reina donde todos los caminos se hacen
uno.El trazado urbano de Puente la Reina se hace interminable por la Calle
Mayor,pero vale la pena pasear por entre los blasones de las casas y pasar
junto a la impresionante Iglesia de Santiago donde por la tarde tuve la
ocasión de visitarla y arrugarme ante la imagen de Santiago Beltza
("negro " en euskara)).Después de cruzar el famoso puente
mandado construir por la reina doña Mayor e intentando ver a "txori
",un pajaro que limpiaba la imagen de la virgen sita en el puente,una
larga cuesta me dejó en el Albergue de Santiago Apóstol,privado
y muy bien atendido por Jose Luís el cual nos trató de maravilla.Después
de tomar la cerveza de fín de etapa y tras una ducha que no hizo
nada con mi rodilla,encontré a Íker e Ignacio,con los cuales
empecé una grandísima amistad.Tras comer alubias pochas y
huevos con chistorra bajamos todos a la ciudad a tomar el café y
una copa en un bar de la calle Mayor.A las seis de la tarde ya estábamos
preparando la fruta para la cena,con unos retortijones impresionantes.A
las nueve ya estábamos roncando,unos más que otros.
DÍA 4 º (5 de julio)
PUENTE LA REINA-ESTELLA: 22,39 Kms.
Las vides que ya habían hecho acto de presencia se mezclaban con
el rojo de la tierra. En el crucero de Mañeru ya empezó tímidamente
a salir el sol y Cirauqui quedaba a un paso entre las viñas. La
rodilla estaba hecha polvo,casi no podía caminar,además los
once kilos que cargaba agravaban la situación,con lo cual los pensamientos
iban a cien por hora.Eso sí,todo era buscar mecanismos de recuperación
rápida,nunca pensé en abandonar,no podía abandonar
pese a que la rodilla estaba hinchada hasta el punto que no veía
la rótula.Bueno seguí,la salida de Cirauqui medieval coincidía
con un tramo de la calzada romana de Iguste,que salvaba el barranco por
un puente.Una senda pedregosa buenísima para mi rodilla y tras un
túnel se subia a Lorca,villa preciosa y tranquila pero que Aymeric
Picaud critica por sus venenosas aguas,siempre quedará la cerveza
-pensé-.En Villatuerta, desesperado por el dolor,entré en
una farmacia a comprar Reflex.Un gran rodeo por el valle de Yerri por obras
me introdujo en Estella con un nuevo puente dándome la bienvenida,directamente
por la parte más antigua de su casco histórico.La Iglesia
del Santo Sepulcro daba paso al Albergue Municipal que sorprendentemente
abría a las dos de la tarde.
Es cierto que los albergues quedan gestionados,en la mayoría de
las casos,por personal voluntario sin ninguna obligación laboral,pero
también es cierto que están tratando con peregrinos que llegan
de muy lejos y que desean ducharse y descansar un poco antes de comer;unos
aprovechan para curarse sus yagas y ampollas,otros simplemente descansan
al saber que la cama la tienen garantizada. Los hospitaleros deberían
poner un poco más de su parte.La limpieza del albergue es una excusa
muy mala,ya que el último que sale del mismo,lo hace a las ocho
de la mañana,entonces ¿están limpiando 7 horas?viendo
los resultados creo que no.Por ello,como dicen en la televisión
"un poquito de por favor ".Es cierto que la marcha viene condicionada
por llegar pronto al albergue y asegurar cama,de ahí que a las once
de la mañana las colas para entrar en los albergues sea kilométrica,no
se puede hacer el camino con suma tranquilidad,pues todos salen disparados
al siguiente albergue.A partir de ahora, voy a pensar un poco más
en mí, ya que habrá muchísima gente que lo deje pero
yo me quedo y debo saber dosificar mis fuerzas,además el camino
está jalonado por una gran oferta de acogida,si no un albergue,una
pensión u hotel.
El dolor de la rodilla era un tormento,mi consuelo era que Castilla y León
estaba muy cerca y su planicie también.El dolor aumentaba al bajar,con
lo cual -pensaba-me dolería menos.El hospitalero de Estella,un viejo
disfrazado de hippie me dijo entre risas que me fuera a casa,que tenía
tendinitis,yo le dije que se presentara a las oposiciones a inspector de
sanidad,pues sin verme la rodilla ya sabía lo que tenía.Después
de consultarlo con mis compañeros,fui al médico de cabecera,el
cual después de tocarme la rodilla y moverla en todas direcciones
me dijo que tenía una sobrecarga importante,y al verme la cara me
dijo que yo no iba a abandonar,entonces me recetó una caja de Ibuprofeno
(tres diarios)una rodillera y "buen camino ".Yo sabía
que el Santo no iba a dejarme marchar a casa.La ilusión me quemaba
dentro.Bueno,como ya he criticado a algunos hospitaleros,no voy a decir
nada más.Pero están jugando con más que personas:personas
con un gran sentimiento.
Qué tristes,perdónalos Señor porque no saben lo que
hacen.
DÍA 5 º (6 de julio)
ESTELLA-TORRES DEL RÍO: 29,73 Kms.
La noche anterior no pude dormir mucho,entre los ronquidos de mis compañeros
y el nerviosismo por no poder continuar mi camino.A las cinco de la mañana
y con ayuda de mi linterna y el chute de Ibuprofeno me dispuse a recorrer
los casi treinta Km.que me separaban de Torres del Río. Los Arcos
era otra alternativa pero necesitaba optar por un núcleo de población
no demasiado numeroso,necesitaba poner mis ideas en orden y una de ellas
era la continuidad.Nada más empezar a andar,me di cuenta que quizá
no tenía que haber salido solo del albergue,cojeando y menos aún
tan pronto.Pero era otra de las pruebas que debía de superar por
mí mismo.Aún no había salido el sol cuando llegue
a Irache y a su famosa fuente del vino.Terremotos recorrían todo
mi cuerpo pero la rodilla poco a poco se iba calentando,al pasar por la
fuente pensé que quizá un trago calentaría el resto
de mi cuerpo,pero al dar media vuelta al grifo,no cayó ni una gota
y un señor que flanqueaba la fábrica me miraba extrañado,no
sé si se dio cuenta que era un peregrino,aunque a esas horas quizá
pudiera haber pensado que era un borracho que buscaba resucitar con un
tragazo de vino gratis.
Tras pasar por el monasterio de Irache y un sinfín de chalés,entré
en un carrascal donde también se veía alguna que otra encina
y algún roble.En Azqueta empezó a amanecer y en el aljibe
de Monjardín ya era de día.Camilo,un simpático sevillano
que iba en bicicleta pero que no hacía más kms.diarios que
nosotros,con su singular deje,me preguntó que cómo iba mi
rodilla,él estuvo un día parado en Estella por un problema
en su cuadriceps,yo le dije que estaba "jodido " y él
me respondió: "qué cojones tienes..." lo cual me
dio ánimos,,aún no sé por qué.
Casi siempre en línea recta,entre cepas y algún que otro
pinar llegué a Los Arcos después de once kms.en soledad,
allí en una farmacia compré una especie de bolsa con un líquido
azul que se congelaba.Allí me encontré con Chimo y Gema (de
Burriana)con los cuales desayuné mientras llovía en los Arcos
y juntos marchamos a Torres,con el tiempo llegamos a ser muy buenos amigos.Cosa
curiosa es que a este matrimonio ya me los encontré esperando La
Montañesa en la estación de autobuses de Pamplona,los cuales
parecían un poco reticentes a mantener una conversación con
alguien.Escoltados por viñas llegamos a Sansol,ya la rodilla apenas
me molestaba y un km.después llegamos a Torres del Río donde
nos alojamos en el albergue privado que se sitúa arriba de la villa.Allí
me puse hielo en la rodilla y al poco salimos siete peregrinos a comer
sopa de espárragos y pavo con salsa de mostaza,tras comprar la cena
en una tienducha local fuimos a ver la Iglesia del Santo Sepulcro que reproduce
a escala el templo de Jerusalén y es muy parecida a la de Eunate
de planta octogonal. Allí anoté en un libro lo siguiente:"Por
todo lo que me fue dado,por todo lo que me ha de pasar,para que regrese
sano al redil " .Después de charlar en la maravillosa terraza
del albergue y tras una ensalada nos acostamos a las nueve.
DÍA 6 º (7 de julio)
TORRES DEL RÍO-LOGROÑO: 20,51 Kms.
La noche de Torres fue de las noches que más y mejor dormí
desde el día en que empecé el Camino,no en vano éramos
seis en una habitación y además nos conocíamos todos.A
las seis y veinte salimos del albergue muy contentos por el descanso.El
día prometía lluvia,mi rodilla aún se resentía
del dolor y lo que se conoce como el "mataburros " o "rompe
piernas " nos esperaba con sus subidas y bajadas por veredas pedregosas
y polvorientas.Tras un pinar encontramos la capilla de Nuestra Señora
del Poyo.El paisaje mediterráneo de olivos,cereal,viñas era
cada vez más bonito.Yo en las bajadas iba muy despacio,cosa que
compensaba en las subidas donde tiraba bastante bien.Viendo Viana y Logroño
el camino se hacía interminable.El valle del Ebro y su llanura me
introdujo en Viana por su casco antiguo,donde en los muros de su ex-colegiata
descansé y me uní al grupo:Íker,Ignacio,Gema y Chimo,a
las nueve nos abrieron el templo y yo aproveché para poner una vela
a la Virgen por toda mi familia,tras rezar lo que sabía salimos
y comimos un pincho de tortilla.Aún nos reímos al leer un
cartel que ponía "Prohibido aparcar carruajes ","prohibido
escupir en las inmediaciones bajo multa de 2 pesetas " y otro que
ponía "Cuidado con el perro que muerde mucho " que habíamos
visto por el camino.. Ya con mis compañeros entré en Logroño.
Logroño se veía a lo lejos,aunque dimos un considerable rodeo.La
entrada a La Rioja no es afortunada pues nos vimos obligados a subir el
monte Cantabria por el Polígono Industrial.Entre cepas llegamos
a la casa de doña Felisa,que hasta su muerte en el 2002 ponía
sello y daba higos a los peregrinos.Entramos a Logroño junto al
cementerio y tomando la ribera del Ebro,cruzamos el famoso puente de piedra
para acceder directamente al casco antiguo y el albergue donde tras llegar
aproveché para darme ración de hielo a mi rodilla y mi chute
de Ibuprofeno.El hippie de Estella me dijo que caería en Los Arcos
y si no en Logroño,ahora me acuerdo de sus palabras y me río
de él.
El albergue estaba bastante bien,pero las habitaciones eran inmensas y
las literas muy endebles, cuando te movías un poco movías
a diez peregrinos.Después de la cerveza de fín de etapa,la
ducha y la colada a mano (por supuesto)fuimos a comer todos,de primero
una ensalada de pasta y después San Jacobos.Por la tarde una vuelta
por la ciudad y tras recoger la ropa de los tendederos,como siempre, una
charla en el albergue y a dormir.Ese mismo día nos enteramos del
atentado brutal de Londres.
DÍA 7 º (8 de julio)
LOGROÑO -NÁJERA: 29,70 Kms.
La salida de Logroño pese a ser muy bonita por ir muy arbolada,tiene
una gran pega y es que es un paseo asfaltado,más de una hora por
asfalto y naturaleza es una contradicción,pero bueno,el peregrino
agradece,el turista exige -dicen-.Cerca de la salida de Logroño
está el Castillo de Clavijo donde apareció el Apóstol
Santiago caballero en auxilio de las tropas de Ramiro I,para poner fin
al Tributo de las Cien Doncellas,de todas formas a pesar nuestro había
que desviarse mucho del Camino y desistimos Chimo,Gema y yo,ir hasta allí.Hasta
el pantano de la Grajera el ritmo no era del todo malo,pensé que
igual con la conversación se me olvidaría el dolor de mi
rodilla,y en parte fue verdad. Chimo y Gema son dos grandes personas de
las que extraje,como si de una tutoría se tratara,aquello que quería
saber.Sobre la presa entramos en el gran parque público,con muchos
árboles y merenderos.
En el embalse de la Grajera había una reserva natural,y los patos
y cisnes abundaban,éstos estaban acostumbrados a las personas.Al
pasar Gema iba comiéndose una magdalena,un cisne nos seguía
por el puente,y ella le tiró unos trozos que le sentaron a teta.Subimos
un pequeño alto para seguir en paralelo a la autovía cuyas
vallas fueron cubiertas de pequeñas cruces de madera,yo hice mi
aportación.Cerca de esa valla había una serrería,llegando
a ella las cruces se hacían cada vez más grandes y gruesas
y era todo un espectáculo que la verdad emocionaba un poco.Cruzamos
la N-120 y entre viñas y bodegas entramos en Navarrete donde paramos
a almorzar un bocadillo de jamón sobre las diez de la mañana.Al
ver llegar una nube de peregrinos salimos en cabeza,nos cruzamos a Camilo
con su bicicleta maldiciendo las subidas y bajadas,nosotros nos reíamos
al ver a tan peculiar ciclista.
Una serie de montículos de piedra creado por los miles de peregrinos
nos anunció el alto de San Antón.
Con Nájera a la vista un largísimo pero suave descenso se
prolongó por entre grandes fábricas.Un muro nos heló
el alma,pintado por un cura que decía:
Polvo,barro,sol y lluvia
es Camino de Santiago.
Millares de peregrinos
y más de un millón de años.
Peregrino ¿Quién te llama?
¿Qué fuerza oculta te atrae?
ni el Campo de las Estrellas
ni las grandes catedrales.
No es la bravura navarra,
ni el vino de los riojanos,
ni los mariscos gallegos,
ni los campos castellanos.
Peregrino ¿Quién te llama?
¿Qué fuerza oculta te atrae?
ni las gentes del camino
ni las costumbres rurales.
No es la historia y la cultura,
ni el gallo de la Calzada,
ni el palacio de Gaudí,
ni el castillo Ponferrada.
Todo lo veo al pasar
y es un gozo verlo todo,
mas la voz que a mí me llama
la siento mucho más hondo.
La fuerza que a mí me empuja
la fuerza que a mí me atrae,
no sé explicarla ni yo
¡Sólo el de Arriba lo sabe!"
En la entrada de Nájera hay una inscripción muy bonita
que dice "Peregrino en Nájera, najerino ".Justo al entrar
por el polideportivo una señora nos dio la bienvenida,los tres nos
miramos y casi rompemos a llorar,una palabra,sólo una,¿puede
conmover tanto a una persona?un largo paseo por el casco urbano nos llevó
al Albergue que como era municipal,abría tardísimo y a mí
la rodilla me hervía.Después de tomar la cerveza de fín
de etapa,Chimo me dijo que fuéramos a meter los pies en el río
Najerilla que estaba muy cerca.Fuimos y buscamos un sitio para meter hasta
las rodillas,el agua estaba congelada y estuvimos allí riéndonos
de nuestra posición hasta que noté un calambre y pensé
que me había picado algo,con lo cual,salí disparado como
un rayo,cosa que tronchó a Chimo,el cual no podía moverse
pero las risas se oían a km.
Nos acomodamos en el Albergue y nos fuimos a comer,después de la
ducha y de hacer la colada.Durante la comida despedimos a Jose Luís
y su hija,Ariadna,que dejaban allí el camino.Íker, Ignacio,yo,Chimo,Gema,Jose
Luís y Ariadna comimos menestra y chuletas.Después fuimos
a ver una exposición al hermoso monasterio de Santa María
La Real que se llamaba "Nájera:Legado Medieval.Tierra abierta
" impresionante,,incluso paseamos por detrás del retablo mayor,viendo
el mecanismo de sujeción,muy complicado,vamos que no estaba colgado
el retablo con dos alcayatas.Y mucho más.Allí hay una leyenda
preciosa:
El rey don García cazaba con halcón cuando éste entró
en una cueva tras una perdiz,apareciendo dentro una imagen de la Virgen
con el Niño,junto a una lámpara,una jarra de azucenas y una
campana, a cuyos pies encontró el halcón y la perdiz extasiados.Lo
interpretó como un buen augurio que le anunciaba la conquista de
Calahorra y en agradecimiento levantó el cenobio.
Prácticamente ya no me dolía la rodilla,quizá por
el Ibuprofeno o quizá por mi fuerza de voluntad que con ayuda del
Apóstol me empujaba en las cuestas y me frenaba en las bajadas.Antes
de dormirnos,nos reclamaron a todos en el comedor para rezar todos juntos.Yo
recé por todos vosotros. Tenía muy presente a mi familia
a la cual,me he dado cuenta que no puedo tener mucho rato separada de mí,es
algo que tengo que aprender a sobrellevarlo.
DÍA 8 º (9 de julio)
NÁJERA -SANTO DOMINGO DE LA CALZADA: 20,83 Kms.
El tránsito de la Rioja Media a la Alta se nota en las tierras,unas
rojizas y otras pardas.El trigo fue dominante hasta el páramo leonés.Como
de costumbre a las seis de la mañana estaba ya camino de Azofra
entre algunas cepas.Era una lástima que los monasterios de Yuso
y Suso estuviesen tan lejos del camino.En poco más de una hora y
despuntando el sol por entre las anchas pistas de tierra,llegué
a Azofra,tras pasar por el parque de la Virgen de la Valvanera llegué
a un monumental rollo y me ntroduje en un camino ancho entre campos de
cereal recto,rectísimo hasta llegar a un campo de golf que anunciaba
la entrada en Cirueña.La vista del campo de golf en ese lugar era
tan extraña como ver un gitano en el Corte Inglés.Pero ya
se sabe,al menos respetaron el camino (hay que buscar lo positivo).Después
a través de subidas y bajadas interminables y sin dolor aparente
en la rodilla entré en el polígono industrial que da acceso
a Santo Domingo de la Calzada,bajo un sol de justicia entré en la
zona antigua a través de su calle Mayor,al fín y al cabo
no era muy tarde pues veinte kms.se pueden hacer en menos de cuatro horas
con lo cual a las diez y media ya estaba en el albergue,el cual,abría
a las once,allí estaban Paco y Manolo dos peregrinos que iban como
motos y ya tenían una considerable edad,eran cuñados.El albergue
era el de "La casa del Santo ",bastante bien,pues por primera
vez dejaba las literas,para dormir en camas individuales al lado de una
peregrina francesa que era guapísima y con la que día tras
día hice mucha amistad.Pero no hay lado positivo sin lado negativo.Al
otro lado tenía a la bestia peregrina,Paco,que roncaba exageradamente
alto,hasta con tapones oía los rugidos.Pero bueno,eso entra dentro
del peregrinaje y hay que aceptarlo.
Después de lavada la ropa y tras la ducha y la correspondiente cerveza,mientras
esperaba que mis compañeros se arreglasen,fui a visitar la catedral,la
cual ya había visto el año anterior,pero esta vez la consideraba
parte de mí.Allí dicen que si oyes cantar al gallo,da suerte.Pues
bien,después de visitar los restos de Santo Domingo de la Calzada,me
quedé mirando el gallinero y me llevé una gran sorpresa pues
oí al gallo dos veces mientras lo estaba mirando.No sé porqué
pero lloré de alegría, quizá era una señal
del Apóstol para que fuera tranquilo lo que me restaba de camino,que
era 600 Kms.El gallinero se conserva porque el Santo hizo un milagro a
un romero que iba con sus padres a Santiago:
Una tabernera,ante la negativa del joven de yacer con ella,lo acusó
de hurto y lo sentenciaron a ser colgado,los padres desconsolados,al regresar
de Santiago pasaron por donde estaba su hijo colgado y se lo encontraron
vivo,les dijo que Santo Domingo le había conservado la vida.El juez,que
se disponía a comer un gallo y una gallina asados,se burló
de los padres y les dijo que su hijo estaba tan vivo como esos dos animales
que se disponía a comer,entonces ambos se llenaron de plumas,saltaron
del plato y el gallo cantó.
Íker,Ignacio,yo,Gema y Chimo nos fuimos a comer.Estábamos
bastante tristes ya que al matrimonio lo despedíamos esa misma tarde,el
trabajo les reclamaba:él,entrenador de fútbol del Castellón
juvenil (jugó en la quinta del Buitre en el Castellón,en
1 ª división))ella,peluquera.Comimos ensalada de espárragos
y estofado de corzo.Chimo y Gema por la tarde,lloraban de lástima
por abandonar el camino y a nosotros.Ella estaba alucinada pues no había
visto llorar a su marido nunca. El camino tiene algo especial que no se
puede explicar.Los lazos de unión son tan fuertes,te sientes parte
de algo y de alguien de una manera tan sobrehumana,que no puedes hacerte
a la idea de volver a la vida real.Muy tristes Íker,Ignacio y yo
fuimos a hacer la compra para la cena y el desayuno.Ellos fueron a una
lavandería y yo y Camilo nos metimos en una peña a beber
cerveza y oír jotas navarras que Camilo se empeñó
en que el dueño las pusiera y además cantó demasiado
alto,pese a mi tristeza por dejar amigos en el camino,me hizo reír
el sevillano.Por la noche la hospitalera nos dio permiso a mí y
a Ignacio,para ir a la catedral a oír música de cámara.La
verdad es que se puso la piel de gallina (nunca mejor dicho)pues el sonido
de los instrumentos en la catedral es espectacular.Otra experiencia inolvidable.8
DÍA 9 º (10 de julio)
SANTO DOMINGO-VILLAFRANCA MONTES DE OCA: 35,09 Kms.
El día empezó a las cinco y media de la mañana.Me
dio mucha lástima abandonar Santo Domingo de la Calzada,una ciudad
jacobea como la que más,cosa que se ve en la hospitalidad de la
gente,la leyenda del milagro,su catedral y hasta los nombres de los negocios.Uno
acaba sintiéndose muy bien,además si está rodeado
de gente linda,mucho mejor.Pero es el sino del peregrino,avanzar cada día,dejando
atrás huellas y caminos,en busca de nuevas experiencias.Anduve tranquilo
y medio dormido por la Calle Mayor hasta el puente sobre el río
Oja que salva el cauce que estaba seco a causa de la sobreexplotación
agrícola.La verdad es que la rodilla apenas dejaba un resquicio
de dolor, mitigado en parte por la cantidad de Reflex que solía
ponerme por las mañanas.Me sorprendí mucho al ver una señal
de tráfico que decía "CAMINO DE SANTIAGO.N-120 "
esa misma señal la vi en un DVD muchos meses antes,y ahora yo estaba
delante...todo un milagro,para que luego digan que Santo Domingo no hacía
milagros,sino puentes.Al fín y al cabo,los puentes hacen que continúe
el camino, ese es el milagro.
Tras cruzar la Cruz de los Valientes,sin problemas,llegué a Grañón,ya
en Castilla y León, donde la concentración parcelaria hacía
que el camino se desviara demasiado;llegué a Redecilla del Camino,sobre
los montes de Yuso y a través de una pista de tierra entré
en Castildelgado.A través de su andadero llegué a Viloria
de la Rioja de donde era natural Santo Domingo de la Calzada,un pueblo
que está prácticamente en ruinas.El andadero se prolonga
por Villamayor del Río y a través de un tranquilo paseo llegué
cuatro horas después a Belorado,ciudad importante por su industria
peletera y fín de etapa en muchas guías sobre el Camino.
Como era muy pronto aún y el día estaba bastante nublado,es
decir,perfecto para caminar, decidí seguir un poco más (necesitaba
estar ese día solo)hasta el siguiente albergue con la intención
de retomar a mis amigos Íker,Ignacio y los demás en San Juan
de Ortega.Pero eso no fue así.Además si adelantaba algunos
kms.para el día siguiente suponía un ligero descanso,pues
los iba a restar a la etapa del día siguiente.A cinco kms.estaba
Tosantos,una aldea sin apenas servicios pero muy buena para descansar lejos
de los grandes núcleos urbanos.El ascenso a San Juan empezó
demasiado pronto y el sol además empezó a calentar demasiado.Bueno,aún
así,a través de una pista de tierra llegué a la maldita
Tosantos.Allí el hospitalero me dijo "que como hacía
un buen día que continuara mi camino, que allí abrían
a las tres o cuatro de la tarde,pues a las once salía el último
peregrino y aún no habían tenido tiempo de limpiar,que no
se me ocurriera quedarme,que marchara al siguiente pueblo que tenía
albergue ",indignado y muy cansado,pues yo me había levantado
a las cinco de la mañana para evitar los rayos más potentes
del sol,le contesté y le dije que yo haría lo que me diera
la gana,que si no quería albergarme pues ya me apañaría
yo,que él no era nadie para mandarme andar.
Con fuerzas renovadas por la rabia,enfilé el camino al siguiente
pueblo:Villambistía,entre
trigales pronto llegué a Espinosa del Camino,donde una familia de
alemanes había abierto un modesto albergue,allí toqué
una campana pero no obtuve respuesta alguna,con lo cual decidí continuar
a Villafranca Montes de Oca donde tras llegar más muerto que vivo
(hay que pensar que aún no estaba acostumbrado a las largas etapas)llegué
a un solitario albergue,sucio,oscuro y además con dos viejas extranjeras
con cara de asco que lo único que decía era:"no entiendo".
Allí no sé aún el motivo,me desmoroné tanto
física como psicológicamente.Tenía ganas de llorar,yo
que soy muy solitario,mucho.Me sentí por primera vez muy solo.Dejé
la mochila y me fui a un bar de carretera que se llamaba "El pájaro
" donde me tomé la peor cerveza de fín de etapa del
camino,allí había un cartel que ponía:"Se alquilan
habitaciones " y pedí precio..Por dieciocho euros, pensé
que estaría mejor,a pesar que el baño era compartido,pero
había televisión.No fue así.Tras cuñar mi credencial
y agarrar la mochila me fui a la pensión donde,tras ducharme bastante
bien y dejarme caer en una cama de matrimonio,me eché a llorar amargamente,sin
explicación alguna.
Cuando se me pasó y sin comer nada,me fui a un asador también
de carretera donde,al estar vacío pude ver una película entera
que me distrajo por la tarde.Los camiones pasaban por la nacional demasiado
rápido y el tiempo pasaba demasiado lento.Sin hablar,apenas,con
nadie en todo el día decidí subir a la habitación.Allí
le envié un mensaje a mi hermano con la intención de que
me animara, le dije que los echaba de menos.La contestación la obtuve
prácticamente por la noche y decía:"Yo creo que lo mejor
del Camino es que hará que te conozcas a tí mismo,todos deberíamos
hacerlo,por ello te admiro (siempre lo he hecho)ánimo careto o como
se dice allí:ultreia!que queda poco y Santiago te espera ".Entonces
lloré largamente hastq que caí dormido con la luz encendida.Lleno
de orgullo por el hermano que gracias a Dios,tenía.
No tenía explicación,pensé que esa tristeza se debía
a la despedida del día anterior de Chimo y Gema,luego pensé
que la rutina se había roto demasiado bruscamente,o quizá
la rabia por aquel mal hospitalero de Tosantos.Precisamente no me dolía
nada,estaba bien,además iba a dormir,por fín,en una cama
con sábanas,con mi televisión para ver las carreras de motos.Aún
así -pensé-empecé enroscando un tornillo y se me fue
las manos.Echaba mucho de menos a mi familia.Es duro el camino,muy duro
-seguí pensando-.
DÍA 10 º (11 de julio)
VILLAFRANCA MONTES DE OCA -ATAPUERCA: 18,44 Kms.
Me desperté a las siete menos cuarto y dejando la Iglesia a la izquierda,empecé
a subir los
montes de Oca.Los primeros tramos,fueron los peores,pero después
se moderó y entré en un precioso bosque de robles y helechos.Al
poco tiempo después pasé por un monumento a los que allí
fueron fusilados en 1936,entonces me acordé de mi abuelo Pepe y
las historias de guerra que mi madre me contaba,un orgullo me recorrió
el cuerpo.La sensación de libertad y el pensamiento de estar solo
entre un montón de gente,me animaba a seguir buscando mi sitio.La
tristeza del día anterior se fue sin más.
Las subidas y bajadas se sucedían.Como la idea inicial era llegar
a San Juan de Ortega,iba muy tranquilo pues eran escasos doce kms.duros
pero escasos al fín y al cabo.El agradable paseo por el monte concluyó
en las inmediaciones de San Juan de Ortega.Allí me dirigí
al Bar Marcela donde almorcé lo que compré para la cena del
día anterior:un pequeño bocadillo de atún.Allí,demasiado
pronto,esperé a mis compañeros que venían de Belorado.El
primero en llegar fue Camilo y poco después Manolo y Paco,que siempre
iban demasiado rápidos.El verles fue como el encontrar un esoro,pararon
a tomar un café y me dijeron que iban a Atapuerca,pues tenían
concertada una visita al Yacimiento,me propusieron reservar para mí
y acepté.Además pensé que debía alejarme de
mis antiguos compañeros pues pensé que la dependencia era
demasiada y eso no podía seguir así,era hora de seguir mi
camino.Si el Apóstol quisiera,los volvería a ver algún
día.Quedaban muchos días de verano. Así,nos dispusimos
a hacer los siete kms.que nos faltaban bajo un sol muy intenso.Siguiendo
la misma pista de tierra que nos condujo a San Juan y después por
el arcén de una modesta carretera llegamos a Atapuerca,donde un
inmenso cartel nos anunciaba el yacimiento.Atravesamos el pueblo y nos
fuimos al albergue La Hutte,bueno era más bien una cuadra.Allí
esperamos que la dueña abriese, mientras charlábamos sobre
nosotros y nos conocíamos mejor.A la hora de comer fuimos al mesón
Las Cuevas donde comimos garbanzos y ternera con patatas,Paco,Manolo,yo
y Camilo.A las cinco de la tarde un autobús nos llevó a un
poblado prehistórico y después al yacimiento que ha sido
estudiado a fondo desde 1987.Varios paneles nos informaban sobre los trabajos
y hallazgos efectuados en la sima del Elefante,la Galería y la Gran
Dolina.Las cuevas fueron ocupadas hace 800.000 años,con la aparición
de huesos del homo antecésor,el homínido preneandertal más
antiguo de Europa,hasta el tercer milenio a.C.
Por la noche,en el Albergue aún nos reímos un rato,pues Paco
decía que nos acostábamos antes que las gallinas.Además
Camilo estaba un poco indispuesto pues los garbanzos hacían su función
y el pobre visitó varias veces el cuarto de baño.Le dijimos
que los aires le podrían propulsar hasta Burgos y así no
tendría que pedalear.Buen rato estuvimos.Yo pensaba en lo mal que
lo había pasado el día anterior y lo bien que estaba ahora,aunque
sin mis amigos iniciales.El camino es grande,muy grande,pero duro,muy duro.
DÍA 11 º (12 de julio)
ATAPUERCA -BURGOS: 21,89 Kms.
Después de ver amanecer en el mismo sitio donde el homo antecesor
vio amanecer hace 800.000 años,nos pusimos camino a Burgos.El dolor
de mi rodilla se había calmado.Tomamos la vereda que sube a la sierra
de Atapuerca.El puertecito,en ocasiones muy ventoso (no lo digo por Camilo)se
hace duro.Por momentos cruza un bello encinar y en lo alto cruzamos una
cruz con humilladero desde donde ya se ve la ciudad de Burgos.A partir
de allí iniciamos un descenso hasta Villalba y menos de un km.después
Cardeñuela-Riopico.A partir de aquí,ya sobre asfalto llegamos
a Orbaneja-Riopico,Villafría donde nos cruzamos a Camilo disparado
con el culo en pompa,sobre su bicicleta,apenas nos dijo nada para reírse
de nosotros.El recorrido fue espantoso pues el ruido de los coches era
ensordecedor.Gamonal puede considerarse un barrio de Burgos,como La Torre
y Valencia.
A partir de aquí las grandes avenidas,las gasolineras y los grandes
edificios de ladrillo eran lo predominante.Paco y Manolo decidieron recortar
el trayecto urbano,yo continué por el señalizado Camino de
Santiago,poco a poco me empezó a doler el cuadriceps izquierdo por
el incesante golpeo en asfalto de los talones.Al poco encontré el
albergue de Santa Catalina que estaba más céntrico que el
Municipal del Parral,el cual se situaba en las afueras de la ciudad.Allí
encontré otra vez a Paco y Manolo que estaban tomando la cerveza
de fin de camino en la terraza de al lado,digo fin de camino pues ellos
abandonaban el Camino de Santiago allí,en Burgos.El albergue abría
a la una,así que podíamos descansar bien.Yo aproveché
para comprar Radio-Salil para el dolor muscular.Después de acomodarnos
en el albergue nos fuimos a comer detrás de la catedral,para despedirnos
nos dimos un buen homenaje pues comimos cordero asado,mollejas y pimientos
con ensalada.Muy caro,pero muy bueno,de vez en cuando,eso venía
muy bien.Después decidí irme al albergue Municipal del Parral
para adelantar para el día siguiente y charlar con los demás
peregrinos que continuaban su camino. Después de un emotivo abrazo
nos despedimos hasta siempre.Yo tomé un taxi hasta el Parral donde
por suerte no había problemas de alojamiento.Allí conocí
a Alberto y Jose Manuel los cuales también despedían a un
buen amigo compañero del camino.Volvía a estar solo,pero
esta vez estaba muy contento,como a mí me gusta estar,solo pero
contento.Perfecto.
DÍA 12 º (13 de julio)
BURGOS -HONTANAS: 29,40 Kms.
La entrada a Burgos es desmoralizante,pues el trayecto urbano se prolongó
más de seis kms. antes de llegar al Albergue,pero el premio de una
ciudad monumental,con una catedral gótica que será de las
más impresionantes del mundo,lo compensa con creces.La partida de
Burgos es más plácida que la entrada ya que seguía
paseos rodeados de árboles paralelos a la N-120,entre huertas de
regadío y choperas.Poco a poco entré en mi mundo de silencio
y de paz de los pueblos rurales y los campos interminables.Villalbilla
de Burgos apareció sin pérdida,aunque no entré en
la ciudad,sino que la dejé a la izquierda junto a la vía
del tren.Junto a un gran canal,atravesé por el puente del Arzobispo
el río Arlanzón al pie del monte Castro.Un andadero me llevó
a Tardajos y por la Calle Mayor,llegué a Rabé de las Calzadas
donde pensé la oportunidad de parar en el albergue a desayunar,pero
visto que no me dolía nada,cosa rara,decidí parar en el siguiente
pueblo.
Por tramos pedregosos y campos frecuentados por los rebaños de ovejas,llegué,hambriento,a
Hornillos del Camino,donde encontré a Alberto y Jose Manuel,los
dos peregrinos que conocí a última hora en el albergue de
Burgos,desde allí iniciamos,después del reglamentario bocadillo
de jamón,el camino juntos a Hontanas bajo un sol que derretía
el hierro.A parir de allí,ya fuimos prácticamente juntos
hasta Santiago de Compostela.
Una ancha pista agraria,interminable nos llevó cerca del albergue
de Arroyo San Bol y poco después,por la misma pista a Hontanas,la
cual se encontraba sumergida en el camino e iba apareciendo como un espejismo
ante nosotros,entre campos de trigo y máquinas cosechadoras Newholland.Estábamos
preocupados pues en Hontanas las plazas de albergue estaban muy limitadas,
pero a pesar de llegar bastante tarde,llegamos prácticamente los
primeros.El belga,como siempre nos adelantó,era una máquina
que venía desde Bélgica por una promesa que le hizo a un
amigo antes de morir.Era un gran tipo que se reía continuamente
porque no entendía nada.Gracias a Dios la pierna dejó de
dolerme. Las guías sobre el Camino de Santiago no hacen justicia
con estos tramos.Sugieren que no vale la pena caminar por una meseta monótona,semidesértica
y en estas fechas,tórrida y polvorienta.Estos paisajes de Machado,Azorín
o Unamuno,son bellísimos,la sensación de libertad es impresionante,
además este es el verdadero camino de Santiago,esta es la verdadera
penitencia,no sólo va a haber verde y agua por el camino,sino que
lo inmenso de él es su matiz de contrastes,es su grandiosidad, esos
caminos curtidos por las huellas de miles de peregrinos hace que te sientas
parte de esta tierra y por ello debes quererla y disfrutarla,pueblos como
Hontanas bien valen una caminata y al final como premio,una cama y un puñado
de moscas de regalo.Se me ponía la piel de gallina al pensar dónde
estaba,no podía ser que pasara el tiempo bajo el cielo estrellado
del Camino de Santiago,la ilusión me quedaba dentro,nada más
llegar a esta aldea me puse a hablar con un señor que llevaba los
pies destrozados,pero estaba feliz y calmado.Después de comer el
tradicional menú del peregrino,hice un poco de siesta y después
pasee por las calles de la aldea.Fuera del albergue Municipal,que era un
antiguo hospital de peregrinos,había un banco donde me senté
a charlar con un señor del pueblo.Al poco,ese peregrino que tenía
destrozados los pies me dijo si quería ir a misa un rato,con la
excusa de que se estaba fresquito en el templo,yo le contesté que
un paisano me dijo que desde que el cura murió no se abría
la iglesia,él me dijo que era él mismo el que iba a dar misa,pues
era sacerdote y había pedido permiso al responsable de la misma.Sorprendido
pues dormía a mi lado el señor cura,fuimos varios a la misa,la
cual fue de las más bonitas que he visto,al arrodillarse frente
al altar,no podía luego levantarse por los dolores que tenía
en las piernas,cosa un tanto graciosa y a la vez ponía los pelos
de punta.
Después,me fui a tomar una cerveza al bar de Victorino donde charlé
con algunos del pueblo, Victorino se hizo famoso por su peculiar forma
de beber vino en un porrón,cosa que le hizo salir en algún
periódico,pues en lugar de apuntar el chorro a la boca,lo apuntaba
a su cabeza.Un tanto raro, pero le sirvió al pueblo de reclamo,pues
todos conocían a Victorino el del porrón.
Después fui al banco del albergue donde pensé en las palabras
del cura peregrino y tenía razón: tenemos que aprender a
vivir sencillos,sin pesos innecesarios en nuestra espalda,todo pesa y hay
que aligerar peso.Todo lo que necesitamos lo cargamos a la espalda y tras
un esfuerzo personal conseguimos una cama como premio.Así es todo,nada
más.Pronto nos acostamos nosotros y las moscas,pero llegaron sus
primos:los mosquitos.
DÍA 13 º (14 de julio)
HONTANAS-BOADILLA DEL CAMINO: 29,67 Kms.
A las seis menos diez,yo,Alberto y Jose Manuel nos dirigíamos a
Castrojeriz.Al pie de un cerro junto a la ermita de San Vicente llegamos
a las ruinas de San Antón que era un convento y hospital que aún
conservaba las alacenas donde los monjes ponían la comida para los
peregrinos que pasaban por la noche.Ahora está en ruinas aunque
conserva un albergue de peregrinos muy poco frecuentado cuyo reclamo era
que no disponía de agua corriente.Pasamos bajo el arco gótico
que unía la iglesia con las dependencias conventuales para seguir
por una carretera asfaltada hasta Castrojeriz, donde entramos por el barrio
de la colegiata.Allí,en un bar paramos a desayunar y nos encontramos
con bastantes peregrinos y también con Victorino,el de Hontanas.
Después entre campos cultivados alcanzamos una calzada que se prolongó
por un puente de madera.A partir de aquí un camino demasiado pedregoso
para mi rodilla nos elevó al alto de Mostelares y como lo que todo
que sube tiene que bajar,poco a poco,llegamos a las llanadas de secano,donde
siempre que había algún árbol,había un merendero.Sin
demasiadas cosas que deba referir,llegué a Itero del Castillo,junto
a él,Itero de la Vega donde hicimos una pequeña parada para
comprar jabón y entre campos de trigales,durante dos horas,descendimos
a Boadilla del Camino.Allí viendo lo ruinoso que estaba el Albergue
Municipal,fuimos al privado que tenía piscina y era del alcalde
Jesús Merino que además era dueño de medio pueblo.Después
de duchados y lavada la ropa, comimos en el propio restaurante del albergue,lentejas
y albóndigas,después de comer,y debido al sofocante calor,la
ropa ya estaba seca.Allí empezaron a dolerme los dos talones en
los cuales había dos ampollas de lo más chulas y que estuvieron
allí cinco días.Compramos un poco de fruta para la cena y
nos fuimos a dormir sobre las nueve de la tarde,no sin comprobar lo fría
que estaba la fuente del pueblo,la cual se accionaba dándole vueltas
a una especie de timón.
DÍA 14 º (15 de julio)
BOADILLA DEL CAMINO-CARRIÓN DE LOS CONDES: 25,50 Kms.
El día anterior estuvimos hablando de hacer alguna etapa más
larga de lo normal,pues la meseta invitaba a las largas caminatas pese
a que las rodillas y los tobillos padecían mucho,en realidad,lo
que pretendíamos era salir de ese sofocante desierto lo antes posible.Pronto
como siempre,sobre las seis nos pusimos a andar por entre una oleada de
mosquitos que durante más de dos horas y hasta que despuntó
el sol nos hacía la vida imposible.Íbamos andando junto al
canal de Castilla,entre chopos,un camino a oscuras que termina en las inmediaciones
de Frómista,preciosísima,posteriormente tomamos un andadero
junto a la nacional que nos llevó a Población de Campos y
por ese mismo andadero repleto de humilladeros y postes,a Villalcázar
de Sirga donde visitamos la Iglesia de Santa María la Blanca. Seis
kms.después,es decir,poco más de una hora,entramos en Carrión
de los Condes por la avda.de los Peregrinos que discurría entre
la capilla de la Piedad y el convento de las clarisas,donde nos albergamos.
Todo un lujo,en el convento disponíamos de habitaciones para dos
peregrinos,yo dormí con Alberto,y Jose Manuel con Felipe,otro peregrino,un
poco rarillo,que nos acompañó dos días.Tras la rutina
de la ducha y esta vez sin colada,fuimos a comer arroz a la cubana y pollo.Estuvimos
hablando de hacer para el día siguiente 40 kms.hasta Sahagún
ya en la provincia de León.Carrión de los Condes es el pueblo
natalicio del Marqués de Santillana,y dispone de una playa fluvial
en el propio río Carrión.Allí por la tarde visitamos
Jose y yo la Iglesia de Santa María del Camino,donde en esos precisos
momentos estaban haciendo una misa de los peregrinos.Pronto,a las nueve
estábamos soñando con la caminata que nos esperaba.Allí
había un grupo de chavales muy simpáticos que empezaron en
Roncesvalles como nosotros.
DÍA 15 º (16 de julio)
CARRIÓN DE LOS CONDES-SAHAGÚN: 39 Kms.
Ha llegado el momento de atravesar una de las regiones más extensas
de España.No es posible madrugar más,a las cuatro y media
de la mañana nos despertamos Jose Manuel,Alberto y yo para emprender
los cuarenta kms.En las clarisas dormimos muy bien,eso sí las piernas
de Alberto estaban llenas de picaduras de mosquitos,yo dormí tapado.Después
de cruzar el río Carrión y una rotonda bastante peligrosa,en
línea recta por una pista de asfalto,llegamos una hora después
a la Abadía de Benevívere.Como era noche cerrada,iba yo delante
haciendo señales intermitentes a los coches y camiones que se aproximaban
a nosotros.Íbamos tan acojonados que no cruzamos palabra hasta que
el sol empezó a despuntar por detrás de nosotros.A partir
de aquí,abandonamos el asfalto para pisar un tramo de unos 12 kms.,es
decir,poco más de dos horas,de la Vía Aquitana,calzada romana
de largo recorrido.En este trayecto con firme de tierra y cantos rodados,se
suceden los marcos pétreos de antiguos hospitales desaparecidos.La
rodilla empezó a dolerme mucho,además en los talones notaba
como las ampollas volvían a llenarse de líquido y los trapecios
empezaban a engarrotarse por el peso de la mochila.Yo estaba bastante hecho
polvo y mis amigos lo notaban pues de natural yo iba hablándoles
de mi familia,de mis amigos o de mi trabajo y ellos también,pero
ese día no dije ni media,pues aún veía los veinte
kms.que me faltaban y la cabeza iba a cien por hora.A mitad de camino,a
unos seis kms.de Calzadilla de la Cueza,una encina entre un millón
de campos cerealistas aparece como un espejismo,como si fuera una metáfora,diciéndonos:"aquí
estoy yo,dime porqué no puedo estar aquí...".Las guías
nos informan que en las fuentes no bebamos aguas,pues las aguas subterráneas
suelen estar contaminadas.
Después de diecisiete kms.paramos a desayunar en Calzadilla,allí
aproveché para ponerme otro par de calcetines pues la planta de
los pies me dolía mucho.El sol ya quemaba tímidamente, rodeando
el pueblo por la izquierda,salimos a la carretera N-120 para cruzar el
río Cueza.Después a ravés de un andadero que se prolongó
veintidós kms.al lado de la nacional,emprendimos rápidamente
la marcha.Pasamos por Ledigos y después llegamos a Terradillos de
los Templarios,donde muchos peregrinos paran a pernoctar,entre pequeñas
subidas y bajadas,entre ruido de coches y la efímera tranquilidad,siempre
al sol,llegamos al cartel donde anuncia la entrada en la Provincia de León.
Destrozados durante más de dos horas desde terradillos llegamos
a Sahagún.Yo no podía más,tenía ganas de llorar
pues el dolor en la planta de los pies se hizo muy intenso.Antes de llegar
a Sahagún el camino se empeñó en desviarnos para pasar
por la puerta de la ermita mudéjar de la Virgen del Puente, pero
nosotros,desistimos hacer esa caminata de más y,junto a la nacional,llegamos
a nuestro destino después de cruzar un triste polígono industrial
y entrar en el casco antiguo.
El albergue no estaba nada mal,la única pega es que estaba junto
a una sala de conferencias y estuvimos hasta las doce de la noche oyendo
una charla sobre astronomía,muy interesante pero que no se podía
comparar con el silencio que necesitábamos para dormir.Después
de duchados,y lavada la ropa,fuimos a comer y nos dimos cuenta lo cansados
que estábamos,comimos garbanzos y pollo.Por la tarde dimos una vuelta
por el pueblo,con un gran pasado,en el cual había una especie de
fiesta medieval para niños que nos arrancó unas sonrisas.Nos
sentamos en un bar a tomar unas cervezas y se nos agregó al grupo,Jose
Manuel de Mallorca el cual iba con un grupo de peregrinos que iban para
él muy despacio (eran los chavales que vimos en Carrión)por
ello,a pesar de sus sentimientos,los dejó atrás.Entonces
desde ese día y hasta Santiago vino con nosotros,y nosotros encantados
pues era un gran tipo.
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